Por qué un duatlón sprint también necesita plan de nutrición
Muchos duatletas piensan que en un sprint no hace falta comer. El razonamiento es lógico: son 5+15+5 km, debería durar poco más de una hora. Pero la realidad es que la mayoría de participantes populares tardan entre 1,5 y 2,5 horas. A partir de los 60-75 minutos de esfuerzo a alta intensidad, tus reservas de glucógeno empiezan a comprometerse. Y los últimos 5 km de carrera, con las piernas ya fatigadas del segmento de bici, es donde más lo notas.
Además, el Duatlón de Añorga tiene 300 m de desnivel acumulado entre las cuestas de Añorga, Zubieta y Usurbil. El frío de marzo en San Sebastián (5-12 grados, lluvia probable) reduce tu sensación de sed pero no tu sudoración. Es el escenario perfecto para llegar a los últimos 5 km con un déficit hídrico silencioso que te roba las piernas sin que lo notes.
El timing exacto: cuándo comer en un sprint
En un duatlón sprint, no hay tiempo para largas digestiones. La estrategia es sencilla pero precisa: un gel o isotónico concentrado en T1 (justo antes de la bici), otro gel o bebida a mitad del segmento de bici, y nada nuevo en T2 ni en la segunda carrera. Tu estómago no tiene tiempo de procesar nada en los últimos 5 km. Lo que hayas comido en la bici es tu combustible final.
Que los últimos 5 km no sean los peores
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