Por qué la nutrición es decisiva incluso en 40 km de contrarreloj
Una contrarreloj de 40 km parece demasiado corta para preocuparse por la nutrición. Pero es justo al revés: en una CRI la intensidad es máxima durante 50-70 minutos, lo que significa que tu cuerpo quema glucógeno a un ritmo altísimo. Un desayuno mal calculado te deja sin reservas en el km 30. Un estómago revuelto por comer demasiado cerca de la salida te roba potencia en posición aero. Y un déficit de sodio en junio en Ponferrada puede traducirse en calambres que te destrozan el final.
La nutrición de una CRI se juega sobre todo antes de la prueba: el desayuno previo (3 horas antes, 100-150 g de carbohidratos de fácil digestión), la hidratación de las horas previas, y un gel de cafeína 10-15 minutos antes de la salida. Durante la prueba, un bidón con isotónico concentrado para sorbos en los tramos llanos. El planificador de Go Finisher Lab calcula las cantidades exactas para tu peso e intensidad.
El factor Ponferrada: calor en el Bierzo
Ponferrada en junio puede superar los 30 grados. En una CRI a máxima intensidad con calor, tu tasa de sudoración se dispara hasta 1-1,5 litros por hora. En solo 50-70 minutos puedes perder un litro de sudor que arrastra sodio y potasio. Si no has cargado electrolitos antes y no llevas isotónico en el bidón, los últimos 10 km se pagan con calambres y pérdida de potencia.
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