Por qué la nutrición del desierto no tiene nada que ver con la de carretera
En la Titan Desert, las reglas de nutrición que conoces de las marchas de carretera no sirven. El calor extremo (35-45 grados) reduce drásticamente tu tolerancia gástrica: los sólidos se convierten en piedras, las barritas se derriten y tu estómago cierra la puerta a cualquier alimento que no sea líquido. Al mismo tiempo, tu tasa de sudoración se dispara hasta 1,5-2 litros por hora. Estás perdiendo agua y sales a una velocidad que ningún bidón puede compensar si no lo has calculado antes.
El planificador de Go Finisher Lab adapta la nutrición a condiciones de calor extremo: prioriza carbohidratos disueltos en líquido, maximiza la ingesta de sodio para compensar las pérdidas por sudor, y calcula la cantidad exacta de líquido que necesitas llevar entre avituallamientos. Porque en el desierto, quedarte sin agua no es una molestia. Es una emergencia médica.
La trampa de la carrera por etapas: el déficit acumulado
En la Titan Desert, cada etapa acumula un déficit calórico e hídrico que arrastras al día siguiente. Si no recuperas bien después de la etapa 1 (ventana de 30-60 minutos con carbohidratos de alto índice glucémico), el día 3 lo pagas con una pájara monumental. El planificador calcula no solo la nutrición durante la etapa, sino la estrategia de recuperación entre etapas.
El desierto no perdona la improvisación
Calcula tu nutrición personalizada en 30 segundos. Gratis.
Calcular mi plan para la Titan ↑